Precalienta el horno a 200° y agrega a una bandeja de horno con el papel de hornear.
Ahora preparamos el bulgur, cocinándolo según las instrucciones del paquete. Usando 1 cubo de caldo de verduras junto con el agua. Dependiendo del tamaño de tus granos, se puede demorar entre 5-20 minutos.
Si estas usando hongos secos, sumérgelos en agua caliente por 20 minutos o hasta que estén suaves y listos para usar.
Mientras se está cocinando el bulgur, corta la calabaza por su lado largo en dos partes y saca las semillas con una cuchara. Moja un poquito la parte arriba de la calabaza y esparce un poco de sal y pimienta encima. Coloca el lado cortado hacia abajo en una bandeja para hornear.
Hornea la calabaza durante 15 minutos, luego voltea la calabaza con el lado cortado hacia arriba. Hornea por otros 30-45 minutos (a veces más dependiendo del tamaño de la calabaza), o hasta que un cuchillo atraviese fácilmente la calabaza.
Calienta una sartén grande y saltea la cebolla y el ajo por unos minutos en agua en lugar de aceite. Agrega los aminoácidos de coco y los hongos cortados. Saltea, revolviendo ocasionalmente, hasta que todo está ligeramente crujiente y dorado.
Después agregamos el bulgur cocido, junto con la levadura nutricional y una pizca de pimienta (sazona con más sal si es necesario). Deja saltear todo junto por unos minutos y luego agrega la Kale. Revuelve bien, apaga el fuego y deja a un lado.
Una vez que la calabaza esté asada, coloca el lado cortado boca arriba y llénalo hasta el borde con relleno de bulgur. Luego, vuelve a colocar en el horno para asar otros 5 minutos.
Disfruta caliente. Para servir puedes decorar con perejil y si deseas una vinagreta de balsámico, tahini o solo. ¡Y buen provecho!